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Peter Jackson: Trayectoria Ascendente

por Musidora
 

 

Me gustan las películas de Peter Jackson.
Si retrocedo en el tiempo hasta el recuerdo de "Mal Gusto", puedo apreciar como, con el paso de los años, Jackson evoluciona como cineasta, superando sin problemas los cambios de género. Y como los momentos en los que he visto sus películas pertenecen a pedazos de mi propia vida, al evocarlos, establezco una curiosa relación en el tiempo entre los filmes y mis gustos personales. Vi sus primeras obras cuando podían hacerme verdadera gracia. No estoy segura de que si las viera hoy en día por primera vez tuvieran el mismo efecto sobre mi persona. Mientras aumentaban los recursos de Peter Jackson y esto le permitía adentrarse en nuevos proyectos, también evolucionaban mis preferencias cinematográficas, dándose la feliz coincidencia de que sus obras llegaran a mi en el momento en el que mejor podía disfrutarlas. Cosa que no podría decir de otros directores como George Lucas o Steven Spielberg. Desde las risas provocadas por una oreja cayendo en un plato de sopa hasta un sobresalto genuino al ver transformada la cara de un hobbit que ha poseído un peligroso anillo, una, espectadora siempre dispuesta a dejarse sorprender, ha ido reafirmando su inclinación y afecto hacia la obra de Peter Jackson.
Así que esta historia comienza cuando unos cuantos jóvenes alocados colocan la cinta en el aparato de vídeo. El título era sugerente: "Mal Gusto". No había palomitas, el televisor era demasiado pequeño y el sonido, pésimo. Sin embargo, todo el mundo parecía muy predispuesto a la diversión, apiñados sobre el sofá o sentados sobre el suelo. El espectáculo no decepcionó. La copia era de mala calidad, los efectos especiales nada comparables a los de las superproducciones al más puro estilo hollywoodiense, desde luego, pero sorprendentemente bien trabajados para tratarse de una película de bajo presupuesto. La historia era divertida, los gags aberrantes y la idea general lo bastante atractiva como para que los jóvenes alocados adoptaran la película sin vacilar y la cuidaran como a un bebé sin hogar. Las anécdotas sobre cerebros intentando escaparse de una cabeza, los sesos sujetos por un cinturón o la carne humana vendida por toda la galaxia, formaron parte de ese reducido universo juvenil durante unos meses. Además también consiguieron disfrutar de otros títulos por el estilo como "La matanza de los garrulos lisérgicos", una película gore española, y algunos de los productos de Troma (la saga de "El vengador tóxico" o "La guerra de Troma", entre otros), con lo que aquel particular sentido del humor del que hacían gala esos jóvenes alocados estuvo durante un tiempo bastante bien provisto, y tuvo sus frutos en un fanzine lleno de sus perversiones, infumable pero hecho con cariño, del cual sólo llegaron a sacar un número.
Luego llega, no sé sabe bien de donde, otro título cautivador: "Braindead", y un subtítulo interesante; "Tu madre se ha comido a mi perro". La expectación es grande, porque alguien ha dicho que es del mismo tipo que firmó "Mal gusto". Y la aceptación, si cabe, mucho mayor. Yo, que me contaba entre esa singular pandilla por aquel entonces, quedé tan impresionada por la película que me hice una camiseta en su honor, escribiendo con un rotulador rojo en letras sanguinolentas: "Braindead". Y la lucí con orgullo durante una buena época.


"Lionel y su mamá"

Pero la historia de Peter Jackson comienza, claro, con su nacimiento, un Halloween de 1961 en Pukerua Bay, Nueva Zelanda. Sus primeros experimentos con el cine empezaron con pequeñas filmaciones a la temprana edad de ocho años, con la cámara de 8mm comprada por sus padres en las Navidades del 69. Luego, con diecisiete años, dejó la escuela y se colocó en The Evening Post, un diario de Wellington. Dedicaba el sueldo a sus filmaciones, para las que tanto él como el resto del equipo trabajaban de forma gratuita durante los fines de semana. Pero sus primeras - y desconocidas- incursiones en el cine fueron como actor, en la película sueca "The Sandpiper" en 1965. También actuó para la televisión, en una serie titulada "Romance on the Orient Express" en 1979, medio con el que siguió en contacto, ya en labores técnicas, y que combinó con los rodajes de sus primeras películas. En 1987 Peter Jackson terminó "Bad taste" ("Mal gusto"), la historia de los invasores alienígenas que pretendían hacer hamburguesas con carne humana. La rodó con una cámara de 16 mm y tardó cuatro años en completarla. Como casi todos los inicios, fue producto de un ajustado presupuesto y contó con la colaboración de todas las amistades disponibles. El mismo Jackson interpreta al humano Dereck, víctima de toda clase de contratiempos propiciados por los monstruosos habitantes del planeta Nalic Nod, además de escribir el guión y crear los efectos especiales. Y en fin, hacer todos los trabajos posibles para hacer realidad su primer filme, incluso modelar con látex en el horno de su casa las poco favorecidas facciones de los enemigos extraterrestres. Sorprendentemente, "Bad taste" obtuvo una buena acogida en el festival de Cannes, premiándola con la ovación del público, y también mereció el Premio Gore del festival de fantasía y ciencia ficción celebrado en París en su decimoséptima edición. Al principio la idea era realizar un corto titulado "Roast of the days", pero el trabajo fue derivando hacia "Mal gusto", convirtiéndose en un largometraje de 92 minutos de duración, el mismo tiempo que tarda su siguiente película, "Meet the feebles", en contar las peripecias de un grupo de muppets (unos teleñecos menos inocentes). Durante el rodaje de "Mal gusto", Jackson conoce a Frances Walsh y a Stephen Sinclair y junto con Daniel Mulheron escriben el guión de "Meet the feebles" (1989), rodada con el presupuesto recaudado de la película anterior, con ayuda de la Comisión Neozelandesa de películas, y protagonizada por los excéntricos muñecos y marionetas diseñados por Cameron Chittock, que pondrían los pelos de punta a los de Jim Henson. Según explica el propio Jackson, quería mostrar como se comportarían los muñecos estando entre bastidores una vez finalizado su trabajo en televisión, de manera que convierte esta película de animación en una divertida sátira sobre las figuras de los productores, los directores o las divas, envueltos en una trama delirante en la que el viejo lema "drogas, sexo y rock'n'roll" queda obsoleto y ñoño. Unos años después, en 1992, Jackson añade un nuevo título cruento a su filmografía: "Braindead", con guión del propio Jackson, Sinclair y Walsh y producida por Jim Booth, en la que ya participan actores y actrices profesionales. Este largometraje se exhibió en festivales del mundo entero y recibió dieciséis premios internacionales. Los efectos especiales y sangrientos de Richard Taylor - para los que se utilizaron 30.000 litros de sangre artificial - el humor negro, un final apoteósico (50 zombies derrotados en 25 minutos con la ayuda de una podadora) y la aparición de la actriz española Diana Peñalver interpretando a la inolvidable Paquita (así como la terrorífica Mamá, Elisabeth Moody), son algunos de los atractivos de una película que dispara a la vez borbotones rojos y ácidas caricaturas de la familia, las convenciones sociales o la Iglesia. También en 1992, Jackson y Jim Booth coproducen el cortometraje Valley of the Stereos de George Port. En 1994, realiza funciones de productor ejecutivo para la comedia Jack Brown genius, una película de 90 minutos dirigida por Tony Hiles. Ninguna de las dos ha llegado todavía a mis manos.

El tiempo fue pasando y las cosas empezaban a complicarse en la vida de los jóvenes alocados, que eran un poco menos jóvenes y cuyas locuras estaban buscando su lugar en el mundo. Y entonces, cuando ya conocíamos el nombre de Peter Jackson, apareció "Criaturas Celestiales". Yo todavía guardaba la camiseta gastada y recortada de "Braindead". Pero en aquella ocasión estuve sola cuando coloqué la cinta en el aparato de vídeo. Cual fue mi sorpresa. ¿Cómo demonios había comprendido ese señor con tanta precisión, las fantasías de las muchachas adolescentes?. Por que toda la película transcurre envuelta en una lisérgica confusión entre fantasía y realidad que sólo un cuerpo y una mente sobrepasada por las hormonas puede crear sin ayuda de otra sustancia externa. Y sólo quien lo haya sufrido en sus carnes es capaz de transmitir esa extraña y pasajera sensación, mezcla de euforia contenida e imaginación exacerbada, aunque esta no derive en tan trágico desenlace . A partir de ese momento, sin ningún género de dudas, ese tal Peter Jackson pasó a ocupar un lugar privilegiado en la memoria de una cinéfila nada ortodoxa. Años más tarde, me entero de que Jackson escribió el guión junto a Fran Walsh, su colaboradora y esposa, licenciada en Literatura Inglesa y coautora del screenplay de esta película, y de "Forgotten Silver", "Agárrame a esos fantasmas", "Meet the feebles", "Braindead" y "El Señor de los anillos". Puede que sea debido a esta colaboración y gracias a las pistas dejadas por una de las protagonistas reales del drama que explica "Criaturas Celestiales", que resulte tan fidedigna la descripción de las emociones de las chicas en la adolescencia.

 


"Las criaturas celestiales y su admirado Mario Lanza"

 

"Criaturas Celestiales" (1994) supone un cambio rotundo en la filmografía de Peter Jackson y quizás por ese motivo es una de las películas más conocidas y reconocidas del director, puesto que las anteriores, aunque gozaron de un éxito considerable, no llegaron al gran público a causa de lo sangriento de sus imágenes. La crudeza y la dulzura se trenzan con maestría en esta historia basada en un hecho real, acontecido en la década de los cincuenta en Christchurch, Nueva Zelanda. Al parecer, la idea del guión, que recibió una nominación al Oscar al mejor guión original, surgió a partir de la fascinación de la esposa de Jackson hacia el estremecedor crimen cometido por dos adolescentes presas de una amistad irreductible, Juliet Hulme y Pauline Parker, muy bien interpretadas por las actrices Kate Winslet (la de Titanic) y Melanie Lynskey. Aunque nunca llegaron a establecer contacto con ninguna de las verdaderas artífices del crimen, el guión se alimentó directamente de las páginas del diario de una de ellas. Peter Jackson realiza un excelente trabajo de definición de personajes y circunstancias, y aborda con extraordinaria sensibilidad y elegancia una historia que bien podría haber sido víctima de un telefilme insufrible de media tarde.

Recuerdo que en los cines se estrenaba "Agárrame esos fantasmas". En ese entonces me pareció que Jackson perdía el encanto. Producción norteamericana, presentada como una comedia para todos los públicos y protagonizada por Michael J. Fox… Me negué a verla. Hace unos días, despojada ya de ciertos prejuicios, se la pedí prestada a una amiga. Aunque no me parece ni por asomo tan interesante como otras de sus obras, la película resulta entretenida y las pinceladas de Jackson aportan un toque de gracia al tan sobado tema de los fantasmas para toda la familia.
Antes de rodar "The frighteners" - algo así como "Los terroríficos", aquí estrenada bajo el horrendo título "Agárrame esos fantasmas"- Peter Jackson realiza en colaboración con el director Costa Botes un falso documental sobre la vida de un supuesto pionero de la industria cinematográfica neozelandesa, "Forgotten Silver" (1995), que pudo verse en el año 2001 en el Festival de Sitges. "Agárrame esos fantasmas" (1996) es la primera producción hollywoodiense de Jackson, aunque la mayoría de localizaciones se hallan en el país de origen del director, y es la quinta de sus películas en las que interviene como actor en un pequeño papel, en este caso apareciendo como un chico que luce en su camiseta el dibujo del fantasma más amenazador del filme y que topa con Michael J. Fox en plena calle. Una de las huellas que Peter Jackson imprime en sus películas, según mi parecer, es su forma de dibujar a los personajes, las originales cualidades que les otorga y el inusual background que deja que se deduzca de ellos. En "Agárrame esos fantasmas", la pareja de asesinos en serie y el policía maníaco son quizás los elementos con más gancho de un guión divertido pero bastante blando, por otra parte algo no muy sorprendente si tenemos en cuenta que la producción ejecutiva corría a cargo de Robert Zemeckis.
En 1997, Jackson participa en los efectos especiales creados para "Contact", la historia de una incansable buscadora de vida extraterrestre. Película basada en la novela homónima de Carl Sagan y protagonizada por Jodie Foster.

"Contact" sería la última aparición de Peter Jackson en mi vida, aunque yo no fuera consciente de ello, pues no he sabido de su participación en este filme hasta este momento. Unos años después, Jackson retorna con la idea loca de intentar pasar al cine "El señor de los anillos". Es muy capaz, me dije.

 


"El elfo Legolas de El Señor de los anillos"

Desde el descubrimiento de "Mal Gusto", ha pasado ya algún tiempo. Los jóvenes alocados se han disipado, buscando cada cual por su lado y a su manera, los cimientos que hacen posible que la vida tenga un poco de sentido. La camiseta todavía está en un rincón de mi armario. Y efectivamente, Jackson comete la locura. Llega a nuestras pantallas la primera entrega de la versión cinematográfica de las famosas novelas de JRR Tolkien. Es la primera película de Jackson que veo en pantalla grande. Y en esta ocasión, no acompañada por los jóvenes alocados si no por seguidores de los libros y de jugadores de rol, siempre amantes de los viajes en el tiempo. "El Señor de los Anillos: La Comunidad del Anillo" (1999) es una maravilla. Quienes han leído el libro explican entusiasmados que la película es (casi del todo) fiel al relato y, visiblemente emocionados, evocan y comparan paisajes y situaciones. Para esta profana que ha visto la película sin previa lectura de las novelas, ha resultado una sorpresa total y absoluta. Con El Señor de los Anillos, Peter Jackson ha conquistado definitivamente mi corazón. Los efectos especiales, que normalmente me resultan francamente horteras, acompañan con grandiosidad y sutileza a un elenco de actores que parecen salidos directamente de las leyendas. Legolas (interpretado por el actor británico Orlando Bloom) no puede ser un humano que se presentó a un cásting…¡es un elfo de verdad!. También Elijah Wood e Ian McKellen - el fantástico James Whale de "Dioses y monstruos"- encajan perfectamente en sus respectivos papeles del hobbit Frodo Bolsón (Baggins, en la versión original) y el piro-mago Gandalf. Se decía que el mismísimo Sean Connery iba a interpretar al mago, pero afortunadamente ha sido la distinguida figura de McKeller quien ha vestido su túnica gris y tan encantador personaje no ha tenido que verse ensombrecido por una estrella del firmamento cinematográfico de Hollywood. También Liv Tyler, hija del cantante de Aerosmith, ha encontrado en las orejas puntiagudas de la elfo Arwen Undomiel un papel a la medida; y no digamos el mítico y recién nombrado Sir Cristopher Lee, quien, como no podía ser de otra forma, da vida a Saruman, un malvado y poderoso mago. Cuando tomas asiento en el patio de butacas, y comienza la aventura en la que la legendaria lucha entre el bien y el mal vuelve a tomar forma, se abre de inmediato un puente hacia la Tierra Media. Otras personas que han visto "El Señor de los anillos" sin haber leído antes las novelas, me han comentado que la película les ha resultado lenta en algunas escenas. Al preguntar exactamente cuáles, explican que sobretodo en los momentos de viaje, a través de las montañas nevadas o el río. Coincidiendo, curiosamente, con aquellos pasajes literarios más pesados según otras personas consultadas sobre la lectura de los libros de Tolkien. ¿Será que Peter Jackson ha sabido transmitir de modo preciso las sensaciones que provoca "El Señor de los anillos" en su primera forma?. No me extrañaría lo más mínimo. Al parecer, Jackson es un gran seguidor de las novelas y, según cuentan, iniciaba el rodaje diario con la lectura del capítulo correspondiente. Así que cabe suponer que se ha tomado muy en serio el paso del papel al celuloide. También en "Criaturas Celestiales", supo ponernos en los pellejos de las dos muchachas durante la alargada e inquietante escena del asesinato.
Después de toda clase de rumores y del proyecto nunca llevado a cabo de realizar un remake de "King Kong", se confirma que Jackson está rodando "El Señor de los anillos" en Nueva Zelanda. La versión animada del primero de los libros de "El Señor de los anillos", de 1978 y dirigida por Ralph Bakshi, era hasta este momento el único filme basado en esta historia. Cuando se estrenó esta película, Jackson tenía unos diecisiete años, y con dieciocho leyó por primera vez los libros de Tolkien. Tiempo más tarde, los releyó para realizar los filmes. En la actualidad, las tres entregas (La Comunidad del Anillo, The two towers y The return of the king) están ya rodadas, hecho que convierte a Jackson en la primera persona que ha dirigido tres largometrajes a la vez , aunque, según como se mire, se trate de un largometraje entero de nueve horas. Se estrenarán con un año de diferencia entre ellas, en fechas navideñas. Peter Jackson también ha producido la película y ha escrito el guión, recluido en su casa de Christchurch, junto a Fran Walsh, Stephen Sinclair y una fan desde los once años de las obras de Tolkien, la debutante Philippe Boyens. Para transportarnos al mundo fantástico donde habitan elegantes elfos, terroríficos orcos y orgullosos enanos, Jackson se ha rodeado de un equipo de profesionales que se han encargado de los tan conseguidos efectos visuales, el vestuario al estilo pre-rafaelista (diseñado por Nigile Dickson), el maquillaje (a cargo de Peter King y Peter Owen), la coreografía de las luchas con espada (obra de Bob Anderson, también consultado para otras grandes películas como Star Wars) o la fotografía (Andrew Lesnie). Y hemos podido volver a disfrutar de la labor de otro de los habituales colaboradores de Peter Jackson: Richard Taylor. Quien hizo realidad la orgía de sangre de "Braindead", realiza para Jackson en "El señor de los anillos" una complicada labor de creación y supervisión de las criaturas, miniaturas, armaduras y efectos especiales aplicados al maquillaje, que contribuyen a que la imaginaria Tierra Media adquiera una consistencia que logra que se nos aparezca como un lugar casi tangible. El trabajo y la creatividad de estas personas aunadas para convertir tres horas de filmación en un espectáculo brillante y coherente es realmente fabuloso. Lo mismo debe de haber pensado el American Film Institute, que ha reconocido "El Señor de los Anillos" como mejor película, galardonándola también con los premios al mejor diseño de producción y a los mejores efectos especiales. Quién sabe que opinaría el profesor de lengua y literatura inglesa en la Universidad de Oxford que escribió "El Señor de los anillos" de esta puesta en escena. Más de cincuenta millones de copias de sus libros han sido traducidas a 25 lenguas desde que fueron publicados por primera vez, primero la historia de Bilbo en "El hobbit" (1937), después los dos primeros volúmenes de "El Señor de los anillos" en 1954 y por último el tercero en 1955. Seguramente, la taquilla responderá positivamente a esa reputación.
Y yo habré contribuido a ello, pues he visto "La Comunidad del Anillo" por segunda vez. Me consta que hay personas que han repetido más veces, el número de seguidores de Tolkien no es en absoluto despreciable. En esta segunda visión, he podido prestar más atención a detalles que la primera vez me habían pasado por alto. Pequeñas cosas que hacen consistente una película. Lo elaborado de las criaturas creadas enteramente por ordenador, como el Gollum o el Balrog, lo cuidado de las distintas estaturas de los personajes, el realismo de los pueblos que visitan y los rasgos retocados de los personajes. Me he dado cuenta de que es la única película de Jackson con la que he llorado y, esta vez, he descubierto al director en una de sus fugaces y acostumbradas intervenciones. También he notado de nuevo las sensaciones de vértigo y terror, he disfrutado de los magníficos paisajes y me he llevado algo mucho más importante: los valores que de la historia se desprenden; la amistad, el amor, la valentía, la nobleza. Sólo hay que fijarse en el esfuerzo que han de realizar el mago Gandalf y la bruja elfo Galadriel para resistirse a la voluntad maléfica del anillo… con qué facilidad podrían usar todo su poder para someter y dominar y con qué fuerza se mantienen en el propósito de usarlo para ayudar y proteger. Si bien no es momento ahora de grandes elucubraciones al respecto de estas ideas, básicas en todas las leyendas e historias sobre las esencias del bien y del mal, sí me gustaría resaltar que no han sido pocas las personas que me han comentado estar agradecidas a la película por presentarlas de nuevo. Muchos serán los lectores y lectoras que se iniciarán a raíz del filme, muchos los que bucearán en la filmografía de Jackson por primera vez, y otros tantos los que vaticinan la derrota de Star Wars, de la que dicen, ha perdido su trono en el mundo de los efectos especiales y las leyendas sobre la dominación y la rebeldía.

 

"Mr. Peter Jackson"

En estos momentos, el chaval que rodaba con la Super 8 de sus progenitores tiene cuarenta y pocos años, posee el estudio de imagen digital WETA y la compañía ThreeFootSix y ha sido nombrado por The New Zealand Herald el neozelandés del año (2001), orgullosos, supongo, de que su verdosa tierra esté siendo conocida en el mundo entero, gracias a los filmes de Jackson y muy especialmente a estas tres partes de "El Señor de los Anillos", y oportunos en su nombramiento (como pasó en España con Pedro Almodóvar), una vez superados sus comienzos "escabrosos" y felizmente traído al paraíso de los grandes directores y de los grandes resultados económicos.

Recopilando datos para este artículo, me doy cuenta de que Peter Jackson es uno de los pocos directores de los que tengo la impresión de que hace lo que le apetece. Una característica que, con el paso del tiempo, he ido apreciando cada vez más. Con este abanico de piropos que he desplegado para Jackson no pretendo hacer apología de sus filmes, pues no he sido nunca fan de nadie ni pretendo convencer a quienes no gusta alguna de sus películas, si no ninguna. Se da la coincidencia de que he visto cada una de sus obras en el momento adecuado, y aunque yo no sea ni por asomo una crítica de cine, los escasos conocimientos que poseo en cuanto al tema me llegan para considerar, creo en justa medida, los elementos que hacen de Peter Jackson un personaje original y un buen profesional en su campo. Observando su trayectoria, parece algo caótica, precisamente el rasgo por el que me guío para decir que ha realizado los proyectos que se le han antojado. Sin embargo, a través de esa libertad con la que parece haber escogido sus trabajos, la madurez con la que ha afrontado el reto de plasmar en imágenes los mundos legendarios de Tolkien y la solidez del resultado, me obligan a pensar que Jackson sabe muy bien lo que se hace y que sigue el orden estricto de sus apetencias con gran profesionalidad. Desde el fast-food interplanetario hasta la Tierra Media, Jackson ha construido un estilo propio y ha demostrado sobradamente que es un director creativo, polifacético y cuidadoso. Con lo que juzgo ascendente su trayectoria y espero con alegría, las dos próximas entregas de la trilogía de "El Señor de los Anillos"…y lo que venga.

Para ampliar información sobre Peter Jackson, recomiendo visitar las siguientes webs:


http://tbhl.theonering.net
Página en inglés realizada por sus fans, The bastards have landed, o sea, Los bastardos han aterrizado. Es bonita, completa y hay hasta merchandising.


http://welcome.to/pj-online
También en inglés, con contenidos bastante parecidos a la anterior.


www.geocities.com/SunsetStrip/Club/9841/jackson.html
Más conocida como Your mother ate my dog . Otra en inglés, de diseño menos llamativos que las dos anteriores, pero llena de detalles interesantes.


www.lordoftherings.net
Para saber más a cerca de la película "El Señor de los Anillos"


www.elsenordelosanillos.aurum.es
La misma que la anterior, pero en versión española.

Nota: No quisiera dejar de agradecer a Ángel, Joan, Chema, Blanca, Marta y la familia López sus aportaciones a este artículo. Y enviar un beso sangriento a los jóvenes alocados.