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Además del
famoso 'laboratorio de medios', en el MIT hay otro laboratorio que es
famoso y respetado por todos los expertos en la materia: el de inteligencia
artificial. Marvin Minsky, su director, estuvo en Buenos Aires para la
feria del libro.
La obra de Minsky puede resumirse en dos de sus libros: 'La sociedad de
la mente', editada en Buenos Aires pero inconseguible, y 'The Turing Option',
también editada en castellano. El primer libro es la explicación
de sus ideas sobre la inteligencia y el funcionamiento del cerebro, base
para todo su trabajo de investigación en inteligencia artificial.
El otro es una novela de ciencia ficción, escrita junto a Harry
Harrison. Ambos libros expresan su fe en la posibilidad de crear una computadora
o un programa capaz de pensar como lo hace un humano.
La base de sus ideas es que la mente no es una unidad, sino una acumulación
de 'agentes', cada uno con una tarea específica. Estos agentes
interactúan entre sí y el resultado es lo que nosotros llamamos
'pensamiento' o 'comportamiento'. Puede haber dos agentes que traten de
hacer lo mismo pero de formas distintas, puede que otros tengan objetivos
opuestos, por lo que un tercero debe decidir que hacer. El resultado es
una lucha de intereses en nuestro cerebro, de la que somos testigos cuando
no sabemos si ir al cine o quedarnos en casa viendo televisión,
o no podemos decidirnos entre la morocha de enfrente y la rubia de la
otra cuadra. La mente es una sociedad, con sus alianzas, sus guerras,
sus discusiones, con agentes que ceden en parte para obtener beneficios
luego, o con intrigas para obtener el poder a costa de los demás.
¿Cuando cree que será posible tener máquinas que
actúen como un cerebro humano?
No hay forma de saber cuando, no sabemos cuanto tiempo va a tomar resolver
cada problema. Los investigadores no se ponen de acuerdo en qué
es lo próximo que hay que hacer, y hacen muchas cosas distintas.
La mayoría están equivocados. Eventualmente van a descubir
qué es lo que funciona. La gente estuvo trabajando en esto por
unos cincuenta años, y ahora las computadoras pueden hacer muchas
cosas interesantes. Estoy seguro de que en cincuenta años más
van a poder hacer casi todo lo que la gente puede hacer.
Pienso que la ciencia de la inteligencia artificial es la parte más
avanzada de la psicología hoy en día. Cuando aprendamos
cómo hacer que una máquina aprenda, probablemente aprendamos
algo sobre cómo aprende la gente. No va a ser lo mismo, porque
una persona es más complicada que una computadora de hoy, pero
todo lo que descubrimos sobre computadoras nos da más información
sobre lo que es posible para la gente.
Otra forma de decirlo es: antes de las computadoras, la psicología
estaba trabada, porque los psicólogos no tenían idea de
cómo podía funcionar una máquina que aprendiera.
Ahora, con la inteligencia artificial, tenemos unas diez teorías
sobre cómo hacer que las cosas aprendan. Estoy seguro de que los
humanos usan cuatro o cinco de esas formas, y las otras no se aplican
al cerebro. Ahora los psicólogos tienen muchas ideas nuevas para
usar.
¿Cuál es la relación de su teoría con la Freudiana?
Freud fue la primera persona en entender que la mente tiene varias partes.
Hizo la primer teoría sobre la mente como computadora con distintos
programas, varios procesos distintos, que no siempre están de acuerdo.
Muchas de mis ideas vienen de su teoría de la mente con varias
partes. Pienso que es necesario que una inteligencia artificial tenga
un ego, un superego, etcétera. Si queremos hacer una máquina
útil, le tenemos que dar conocimiento sobre cómo hacer cosas,
y qué cosas no están permitidas. Para eso va a necesitar
censores (como en la teoría de Freud), va a necesitar distintos
tipos de objetivos. No va a tener la misma clase de intereses que nosotros,
no tiene por que ser exactamente igual. El superego es necesario porque
si no la computadora va a perder tiempo en cosas que no funcionan.
¿Será fácil programar un código moral en
una computadora? En su novela, 'The Turing Option', la Inteligencia Artificial
no tenía una moral como lo que estamos acostumbrados nosotros,
aunque se comportaba con ciertas reglas de conducta.
Creo que va a ser fácil hacer algunas reglas. Los códigos
morales no responden muy bien a las preguntas, así que va a ser
difícil hacerlas confiables, como con la gente, porque los códigos
morales están sobre-simplificados. El problema no es con la computadora,
sino con la idea de un código moral, porque depende demasiado de
las opiniones.
¿Cuál es la contribución más importante de
la inteligencia artificial en el día de hoy?
Principalmente controlar procesos industriales. En la oficina hay máquinas
que pueden balancear presupuestos, tomar algunas decisiones, pero no es
útil para la persona promedio, en su casa. Eso es porque las máquinas
no saben nada sobre las casas.
Pienso que el sentido común es el problema más importante.
Porque podemos hacer que las máquinas hagan cosas específicas
muy fácil. Pero no hicimos mucho progreso para que las máquinas
sepan las cosas ordinarias de todos los días. Las máquinas
no saben cuando a la gente le gusta o no le gusta algo, no saben que la
gente necesita dormir, no saben por qué la gente quiere dinero,
muchas cosas simples que todas las personas saben.
Pienso que va a tomar mucho tiempo hacer que las máquinas sean
útiles para la gente ordinaria. Las máquinas deben entender
cada palabra de tu idioma si no no pueden entender los objetivos e interesas
de uno. Por ejemplo, las máquinas pueden jugar al ajedrez muy bien,
pero no pudimos programar a una máquina para que sepa por qué
a la gente le gusta jugar al ajedrez. Por ahora hicimos muchas cosas fáciles,
pero tenemos que empezar a trabajar en problemas más difíciles.
En este momento la expresión 'inteligencia artificial' está
un poco pasada de moda. Hace algunos años, en los 60 y los 70,
todo programa tenía 'inteligencia artificial'. Ahora nadie hace
marketing de un producto diciendo que tiene inteligencia artificial.
No pienso que debamos decir que es inteligencia artificial, hasta que
no tenga sentido común. Si a una persona le dicen que algo es inteligente
piensa que se puede comunicar y puede resolver problemas. No es una palabra
útil para los negocios.
¿Quién es su escritor de ciencia ficción favorito?
En este momento, son tres. Vernor Vinge, Gregory Benford, quien es un
físico, y David Brin. Hay uno nuevo, Greg Egan, que es australiano.
Escribió un libro que se llama 'Cuarentena', donde el resto del
universo decide que la Tierra es peligrosa porque está haciendo
un tipo equivocado de mecánica cuántica. Sabe mucho de ciencia,
y sus historias tienen muchas ideas nuevas.
¿Qué busca en una historia de ciencia ficción?
Es una pregunta maravillosa, porque estamos teniendo una entrevista y
me preguntás sobre qué va a pasar dentro de cincuenta años.
Creo que para predecir el futuro hay que pensar mucho, y es mucho trabajo.
Yo no hago mucho ese trabajo, si quiero saber lo que va a pasar dentro
de cincuenta años voy a buscar esas cuatro personas, escritores
de ciencia ficción. Es su profesión. Dicen 'si tuviesemos
realidad virtual a bajo costo, ¿qué va a pasar?'. La última
novela de Greg Egan, no me acuerdo de su nombre [Ciudad Permutación],
es una novela acerca de la realidad virtual, donde si uno es rico puede
ser copiado dentro de la máquina, hacer una réplica de uno
dentro de la computadora, para siempre. ¿Cómo cambiaría
esto a la sociedad? Sé que esto va a pasar, no sé cuando.
Pero hace falta uno de estos escritores con imaginación para poder
entender cómo cambiaría esto al mundo. Antes de esta gente
mi escritor favorito era Larry Niven.
No mencionó a Harry Harrison, su co-autor.
Harry Harrison, Isaac Asimov y Theodore Sturgeon eran mi inspiración
de la generación anterior. Pienso que Harrison es una persona que
puede imaginar muchos futuros, es amigo mío y hablamos de estas
cosas. Pero ahora está escribiendo principalmente otro tipo de
ciencia ficción, que predice la vida en otro tipo de mundos, no
tan factibles, distintos al nuestro. También le gustan los super
heroes...
¿Está pensando en escribir otra novela?
Escribo demasiado lentamente. Cuando termine mi próximo libro pienso
que voy a tratar de escribir otra novela. Si puedo escribirla rápido
lo voy a hacer. Se me hace muy difícil hacer los personajes.
Quizá otra colaboración...
Sí, puede ser. Trabajar con Harry o con otro de estos escritores
que sepan cómo hacer personajes. Me impresionan mucho los escritores
que pueden hacer personajes. Es como crear una persona, es como la inteligencia
artificial.
¿Qué piensa de la nanotecnología?
Pienso que es muy posible. Va a ser la industria más importante
del siglo próximo. Probablemente tarde un tiempo en hacerse práctica.
La industria más importante de ahora puede ser la química.
Todo está hecho con productos químicos. La mayor parte de
la economía tiene que ver con productos químicos y transformarlos
en materiales. Dentro de cien años la nanotecnología puede
ser la base de la mayoría de las fábricas. Muchos profesores
del MIT dicen que es imposible, nunca va a pasar. Pero nuestros cuerpos
son nanotecnológicos. Todo lo que comemos es así. Son pequeñas
fábricas, que producen los materiales, así que obviamente
es posible.
Quizá en el futuro podamos cultivar la comida por nanotecnología
o cultivar computadoras.
Exactamente. El problema es que los profesores más conservadores
del MIT dicen que es demasiado bueno como para ser verdad. Están
en contra no porque piensen que es imposible, sino porque parece demasiado
bueno. Ser conservador y pensar así es correcto siempre, excepto
algunas veces, como en este caso, con la nanotecnología o la inteligencia
artificial. Es bueno ser conservador porque normalmente uno tiene razón.
¿Cuál es la opinión que tiene la gente sobre sus
ideas?
Sobre 'La sociedad de la mente', la gente es muy positiva. Una de las
ideas es que si uno quiere que un programa funcione, uno no debe hacer
lo normal. Lo normal es escribir un programa, que va a tener algunos bugs,
correjir los bugs, y diez años después el programa tiene
pocos bugs. Lo que yo digo es que uno debería escribir cinco programas
que hagan lo mismo de distintas maneras. Después hacer un manager
que decida qué programa usar. Es mejor, porque en vez de arreglar
los bugs se cambian los métodos. A todos les gusta eso. Entonces
dicen, quiero ver como funciona uno de esos. Eso me averguenza, porque
esto se hace solamente en pequeña escala, por poca gente. Es un
buen ejemplo de cuando la gente dice 'sí, esta debe ser una buena
idea', pero tengo que decirles que es muy difícil de hacer y no
se hicieron suficientes experimentos como para probarlo. Es como funciona
el cerebro. El ID tiene poderosos deseos de hacer algo, el superego no
puede detenerlo, entonces hace otra cosa para distraerlo o engañarlo.
La actividad humana es resultado de una guerra. Cuando uno toma una decisión,
el 1% de uno tuvo éxito en suprimir al 99% restante.
¿Qué opinan de las consecuencias sociales de sus ideas?
Bueno, no sabemos cuales son. La gente suele preocuparse mucho. Por ejemplo,
si uno les muestra cómo los robots pueden hacer trabajos, la gente
dice '¿y yo qué voy a hacer?'. No tengo respuestas.
¿No siente ninguna presión ética sobre su trabajo?
No, porque sé que mi sentido ético es tan malo que si insisto
en él va a ser peor. Quisiera que la ética venga de gente
que sepa de eso. No pienso que sea bueno pedirle a los científicos
que entiendan las consecuencias de su trabajo, porque no pueden. Pasan
todo su tiempo pensando en su trabajo, así que no piensan en la
ética o en las consecuencias.
http://www.ubik.to/303/minsky2.htm
http://wintermute.homelinux.org/ia/Minsky_Pensamiento_Ordenadores.htm
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