Archivo/Navegantes
Inicio
   

La única obra perdida de Miguel Ángel estaría en Argentina
por Milagros Barberis (Argentina)
milibarberis@hotmail.com

 

Se trata de la escultura de "San Juan Bautista Niño", creada por el artista florentino en 1495. Permaneció desaparecida desde el Siglo XV y hoy está en poder de una familia argentina que la recibió por herencia. Sus propietarios tienen intenciones de venderla.

 

Miguel Ángel Buonaroti tenía 20 años y un futuro inimaginable cuando esculpió en Florencia, Italia, la imagen de "San Juan Bautista Niño". Lo que el incipiente artista no sabía era que, poco tiempo después, la obra que tenía entre sus manos pasaría a la posteridad como "San Giovannino Perduto", ya que permanecería desaparecida durante casi cinco siglos. Corría entonces el año 1495 y el Renacimiento se había encargado de desplazar con comodidad a la Edad Media

Durante siglos, decenas de autores dieron cuenta de la existencia del "Giovannino" y tejieron diversas hipótesis referidas a su destino final. Sin embargo, la noticia de su aparición fue dada a conocer hace unos meses, cuando una familia argentina —residente en Buenos Aires— hizo pública la tenencia de la obra de arte y su intención de venderla.

La escultura de Buonaroti llegó a manos de sus actuales poseedores a través de sucesivas herencias. Sus antepasados, que pertenecían a una familia acaudalada, adquirieron la obra a fines del siglo XVII y la ingresaron al país con la complicidad de unos amigos que se desempeñaban en la aduana del Virreinato del Río de La Plata.

Con la premisa de custodiarla como un tesoro, el Giovannino fue pasando de padres a hijos, de abuelos a nietos, con la siguiente recomendación: "si se quema la casa, primero salvá al Buonaroti, después a mí".

Los actuales propietarios de la imagen se contactaron hace unos meses con el periodista argentino Luciano Gravellone, quien dio a conocer la noticia. Si bien la poseedora de la obra no quiso revelar públicamente su identidad —por cuestiones de seguridad— afirmó que "la escultura tiene un valor de varios millones de dólares, por eso nos parece importante que la compre un Museo", considerando que "debe ser admirada por todo el mundo, teniendo en cuenta quién fue su autor y la historia que tiene".

"La intención es realizar una subasta, ya que nosotros no ponemos precio, escuchamos ofertas", indicó la propietaria del Miguel Ángel, explicando que "nuestra familia no está atravesando un buen momento económico, hecho que nos lleva a poner en venta el Giovannino, tanto en ambiente nacional como internacional".

La pequeña obra de Miguel Ángel está realizada en alabastro de yeso claro. El San Juan Bautista Niño está sentado, sus pies cruzados, y tiene los brazos apoyados sobre las piernas. La mano izquierda, que mira hacia arriba, sostiene un libro cerrado sobre el cual se apoya una esfera.

El perito artístico argentino Ángel Osvaldo Nessi, miembro de la Asociación Internacional de Críticos de Arte (AICA), fue quien encaró los trabajos de investigación para certificar la autenticidad de la escultura. Los estudios se realizaron en Argentina y en la Universidad Autónoma de Barcelona, España, respectivamente.

La respuesta final llegó el 9 de marzo de 1998 cuando la casa de altos estudios española, después de analizar la imagen bajo las técnicas de microscopía de luz polarizada (mediante lámina delgada) y la difracción de rayos X, dictaminó que la obra pertenecía al reconocido artista florentino.

Como si fuera una ironía del destino, cinco siglos después de que el joven Buonaroti le diera vida al Giovannino, la Historia del Arte recupera —de la mano de una familia en apuros— uno de sus tantos eslabones perdidos.

 

 

 
^