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La
nariz electrónica más pequeña
rescatado por cTarkus |
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El objetivo es combinar varios sensores de olores con componentes de procesamiento de señales sobre un único chip de silicio, de aproximadamente un centrímetro cuadrado de superficie. El proyecto es ambicioso pero sus aplicaciones, si tiene éxito, pueden ser muchas y variadas. Para lograrlo, están cooperando científicos e ingenieros de las universidades británicas de Warwick, Leicester, y Edinburgh. Las "narices" electrónicas, sistemas sensoriales capaces de detectar e identificar determinadas sustancias químicas, están en uso desde hace varios años, por ejemplo, en las industrias de la alimentación, bebidas o perfumería. Sin embargo, estos dispositivos son grandes, poseen una sensibilidad limitada y deben ser recalibrados frecuentemente. Julian Gardner, de la University of Warwick, está aprovechando diversos avances en los campos de la nanotecnología y la física de los plásticos para diseñar microsistemas novedosos que intentan simular nuestras vías y sensores olfativos. La combinación de tales tecnologías con métodos de procesamiento de señales inspirados biológicamente, nos llevará a una nueva generación de "micro-narices". En efecto, el procesamiento de la información en el sistema se basa en gran medida en el órgano biológico natural y en cómo funciona éste habitualmente. Como otros detectores electrónicos, la parte sensible del mecanismo consistirá en una red de polímeros eléctricamente conductores. Sin embargo, el sistema pretende procesar e interpretar las señales de la misma manera que un ser vivo. Cuando un número suficiente de moléculas interactúa con una neurona del sistema olfativo, en una nariz real, se induce un salto de voltaje que viaja a través de una fibra nerviosa para ser procesado por la región adecuada del cerebro. En el sistema artificial, cuando una mezcla de moléculas de olores distintos se encuentre con la red sensorial, se generará una serie de picos de voltaje. Si la concentración es elevada, aparecerán una sucesión de picos y su frecuencia será proporcional a la concentración de la molécula. Esta aproximación "neuromórfica" introduce el factor temporal en el sistema (el número de picos por segundo), del que carecen las narices electrónicas convencionales. El próximo objetivo será integrar todo este dispositivo en un único y reducido chip de silicio. Si se consigue, su bajo consumo eléctrico y su bajo peso lo harán apto para una gran cantidad de aplicaciones industriales e incluso cotidianas. Información adicional en: http://www.newsandevents.warwick.ac.uk/index.cfm?page=pressrelease&id=378
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